DECIR
NO, NO ES MALO
Un
cliente insatisfecho da diez referencias malas sobre la empresa; un cliente
satisfecho da 3 buenas. ¿Crecer lentamente o decaer a velocidades no imaginadas?
Un día en clase, se llegó a la conclusión que el presidente (de la empresa) es quien
toma las decisiones, pero quien manda es el cliente. Quien ofrezca un producto
o servicio sin importar si sirve o no, está jugando a perder; en un juego o se
gana o se pierde (también se puede empatar…) pero nadie apuesta al último
lugar. Y si el cliente es el que manda, significa que ¿siempre hay que decir
que sí? No. Eso depende de las políticas de la empresa. Si un cliente hace un
pedido y la empresa, por razones propias o ajenas no cumple, el daño ya está
hecho. La comunicación es primordial siempre, y no por decir NO a un cliente (o
posible cliente) se pierde la oportunidad de negociaciones futuras.

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