lunes, 7 de septiembre de 2015

Calentamiento Global

Dedicado humildemente a todas aquellas personas que vivimos y trabajamos en ciudades de clima infernal... perdón, Clima Cálido. Feliz semana gentecita



sábado, 15 de diciembre de 2012

Adelanté mi regalo de Navidad. Lo ví en la tienda y no pude resistir el comprarlo; menos con ese precio.


miércoles, 5 de diciembre de 2012

PALABRAS QUE ENRIQUECEN



¿Qué tan difícil puede ser escribir un libro? Posiblemente mucho más difícil de lo que resultaría leerlo. A nadie engañamos, y aunque quisiéramos, fallaríamos. No leemos. O por mucho leemos el horóscopo, chismes en las revistas, algunos titulares de noticias en los periódicos... quizá la única manera activa en que leemos es viendo una película subtitulada. Y hablando de películas llegamos al cine, ese que es considerado el séptimo arte; o independientemente del número en la lista, arte al fin y al cabo. Dicho arte y las historias cinematográficas en su haber, todas ellas en su momento, no fueron más que palabras escritas (o impresas) en papel.
   
Romeo y Julieta de William Shakeaspeare, La María de Jorge Isaac, El Llano en Llamas de Juan Rulfo, entre otros fueron de los tantos libros que más de uno no leyó en el colegio para la clase de Castellano, puesto que buscaron sus respectivos resúmenes. Así como la radio es el teatro de la mente, los libros son la puerta a la imaginación; y la imaginación no tiene límites. Hay quienes dirán que los libros son para los “desocupados”, para los que no tienen vida, para los antisociales o, el más cliché de todos, para los nerds. A ellos, su creatividad no les da para más.

Leer es como besar. A quien no lo hace con frecuencia se le nota en la lengua. Claro está que no todos disfrutan la lectura como disfrutan de los besos (y sus derivados); pero así como se aprende a besar, se aprende a leer. Podrá ser comprensible el que no todos acostumbren a leer, así como también es comprensible que ejercitar la mente es fundamental para el desarrollo emocional e intelectual del ser humano. Entonces ¿empezamos a leer? O ¿por qué no a escribir? Para ser escritor no se necesita ser periodista o tomar un curso extensivo de redacción (aunque por supuesto ésta es importante), se necesita creatividad, imaginación… y ortografía.

Hace unas líneas hablé sobre el cine, cada proyecto inicia con una idea. Idea que obligatoriamente debe ser plasmada en papel. También nombré a los “desocupados”, si me permiten, quisiera montar una relación hipotética: si un desocupado se da a la tarea de escribir algo grandioso, que solo otro desocupado lee y convence a otro desocupado de hacerla una película, todos aquellos desocupados que ni leerían dicha historia, no estarían tan desocupados para ir a verla al cine tomar vida por más gente desocupada (actores, directores, técnicos…). Y si dicha película es grandiosa y gusta a públicos cuyo número es exagerado, se remitirían a la persona que dio vida a dicha historia ya no como la desocupada sin oficio ni beneficio sino, como un héroe. Bueno, ni tan hipotética. Esta situación ya ha pasado. Cuando J. K. Rowling venció su inseguridad y le mostró al mundo su primer libro, el mundo lo agradeció. Su proyecto era ambicioso, una serie de 7 libros que le valieron reconocimiento profesional, dos mansiones, unos cuantos carros, una cuenta bancaria en asenso y una posición importante entre las mujeres más influyentes y ricas del planeta.
¿Quién diría que un personaje como Harry Potter le otorgaría todo eso a su escritora? Situaciones como esta se han repetido, caso como la saga Twilight de Stephenie Meyer y Cincuenta Sombras de Grey de E.L. James, que está en proceso de adaptación al cine.

Retomando, esos “desocupados” lo que realmente hicieron fue ser creativos (que viene a ser lo mismo que trabajar) y gracias a ese desocupe, ganaron mucho dinero.

Un libro siempre será un buen regalo; y si bien la lectura no es lo que más le complace, a mí, en lo personal me complace el que haya tomado estos minutos de su tiempo para leer esto. Y como dirían (o no dirían) por ahí, en la biblioteca nos vemos.




lunes, 3 de diciembre de 2012

Día del Publicista


Felicidades a todos los involucrados en el proceso creativo, a quienes piensan que es posible cambiar el mundo con conceptos y creatividad. A los estudiantes, quienes están descubriendo su potencial, a los profesionales, éxitos y felicidades. Damas y Caballeros, tenemos el honor de trabajar para la mejor industria de todas. Feliz día del Publicista a Todos y Todas. 


Con aprecio,

Edwin Arley Cumbe Ramos
Publicista en Proceso